Atrás quedaron los días en los que asistía a una academia de bachillerato , lugar donde dejo muchos buenos recuerdos y amigos; espero haber aprendido todo lo necesario para seguir adelante en mi futuro próximo. ¿Qué voy a hacer de mi futuro? No. No lo había planeado todavía, o había mejor dicho no me atrevía a pensarlo.
En estos pocos meses que tengo de vacaciones, debo prepararme para lo que me decida a hacer, ya que los exámenes de ingreso se acercan cada vez más, y todavía no estoy anotado en nada. Ni si quiera el lugar donde voy a estudiar tengo bien claro. “Algo se te va a ocurrir” me dijeron mis amigos.
Y así fue, luego de pensarlo bien, y varias visitas a museos, parques, y reservas naturales, decidí que voy a estudiar para tener un grado en biología, ya que siempre tuve afinidad con esta materia; descubrí que me apasionan los seres vivos, no puedo esperar a investigar los misterios de la vida en todas sus formas y tamaños.